Las instalaciones fotovoltaicas de pequeño tamaño implican la utilización de microinversores que hacen que sea más eficiente. Nuestro compañero Eduardo Castillo, Ingeniero Técnico Industrial y Jefe de obra de Greening-e, nos explica sus ventajas.

El gran auge del autoconsumo doméstico y comercial de pequeña potencia, propiciado por el actual marco regulatorio, abre un enorme mercado de instalaciones de autoconsumo, que precisan de una versatilidad y flexibilidad a la hora de su instalación, debido al tipo de superficie y potencia requerida.

Para ellas, la alternativa más generalizada de inversor centralizado no ofrece la solución más adecuada.

Para dar respuesta a este tipo de instalaciones, es que surgen los microinversores. Si bien no son elementos desconocidos, ya que llevan un largo bagaje dentro del sector energético, es ahora cuando irrumpen con más fuerza en el mercado europeo y nacional, amparados por la diversidad de instalaciones antes mencionada.

¿Qué son los microinversores? Diferencias entre Inversores y Microinversores

Tanto un inversor como un microinversor, son dispositivos electrónicos, los cuales transforman la corriente continua generada por los módulos fotovoltaicos, en corriente alterna, apta para el funcionamiento de los receptores eléctricos de una instalación.

En una instalación con inversores convencionales, los paneles son unidos entre sí formando series (strings), generando un alto voltaje de manera que podemos minimizar las perdidas eléctricas. Para el funcionamiento idóneo de estos equipos, así como para contar con unos altos valores de rendimiento, todos los paneles conectados han de contar con los mismos valores de orientación, inclinación y ausencia de sombras. Cualquier variación en las condiciones de uno de sus paneles, varia de forma negativa en el funcionamiento del grupo, como pueden ser la suciedad o la variación de temperatura en uno de los paneles de la serie.

Por el contrario, los microinversores, partiendo de la base de su reducido tamaño, se conectan de forma individual a cada panel al contar con entradas individuales, de forma que cualquier variación el en resto de paneles de la instalación, no afecta al conjunto. Consiguiendo un mayor rendimiento y aprovechamiento individual de cada uno de los paneles.

Fuente: portal solar

Aplicaciones y funcionamiento

Como hemos indicado anteriormente, la idoneidad de este tipo de equipos recae en aquellas instalaciones en la que debemos de contar con una alta versatilidad, tanto en superficie disponible como en rangos de potencia pequeños.

Es por ello que es una solución a considerar en las siguientes situaciones:

  • Cuando son instalaciones con una potencia de hasta <5000W.
  • Aquellas con problemas de sombreado.
  • Instalaciones con emplazamientos a distinta orientación e inclinación.
  • Donde por problemas de espacio, no podamos ubicar equipos de gran tamaño.

Fuente: APS SYSTEM

Básicamente, los microinversores son conectados directamente junto a cada panel fotovoltaico, realizando la conversión de la corriente generada. Esta energía es enviada al centro de carga, el cual dispone de centro de comunicaciones con conexión vía internet, el cual permite monitorizar los diversos parámetros de funcionamiento. Pudiendo controlar de manera más eficiente el sistema, detectando el origen directo de cualquier incidencia.

Ventajas e inconvenientes de los microinversores

Aunque básicamente las ventajas de este tipo de equipos han sido obvias en los puntos comentados anteriormente, podemos resumir dichas ventajas en:

  • Independencia de cada panel, frente al conjunto.
  • Optimización de la energía generada por cada panel.
  • Reducción de pérdidas por orientación e inclinación en el conjunto.
  • Monitorización punto a punto.
  • Mayor rendimiento y aprovechamiento por superficie disponible.
  • Diseño y dimensionamiento rápido de la instalación.
  • Modularidad, permite la ampliación de la instalación en cualquier momento, sin necesidad de modificaciones del mismo.
  • Compatibilidad de sistemas.
  • Mayor garantía en los equipos.

Lógicamente cualquier sistema comparado con otro, ofrece una serie de ventajas y también de desventajas, entre las cuales podemos encontrar:

  • Mayor coste, respecto de los inversores centralizados, €/w. Podemos considerar que, hasta una potencia de 2 kW, son más económicos los microinversores. Aunque relativo al coste económico son muchos los parámetros analizar, para poder evaluar en qué punto uno u otro equipo son más rentables, como puede ser la garantía o el aprovechamiento de la zona de instalación, etc.
  • Son equipos más complejos, por lo a mayor cantidad de piezas y sistemas más probabilidad de averías.
  • Son instalados en ambientes exteriores, por lo que la protección ante los agentes climáticos es menor.
  • Mayor coste de mantenimiento, derivado por regla general de un acceso al equipo más difícil y al mayor número de equipos a mantener.
  • Menor eficiencia que los inversores centralizados, aunque al igual que con el aspecto económico, son diversos los parámetros que debemos analizar, como son la reducción de pérdidas frente a un sistema convencional.

Conclusiones

Llegados a este punto, podemos concretar, que este tipo de equipos se suman al extenso abanico de soluciones, de las que disponemos en el mercado, para poder ofrecer al cliente final, una solución que se adapte a las características específicas de su instalación. Consiguiendo el mayor rendimiento y eficiencia a su inversión.


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