El alumbrado público, concretamente en España, representa entre un 40% y un 60% del consumo total eléctrico del país. Desafortunadamente, la eficiencia y calidad del servicio de alumbrado está muy lejos de ser la ideal. Nuestro compañero Antonio Delgado, Técnico del Dpto. de Licitaciones de Greening-e, nos cuenta cómo podríamos enmendar esos fallos.

Aproximadamente, el  50% del consumo total eléctrico español es producido por el servicio de alumbrado público. La parte restante la componen las diferentes dependencias y servicios municipales como oficinas, polideportivos, residencias de ancianos, hospitales, etc. Todo este volumen energético se traduce, además de un alto coste económico anual, también en uno ecológico.

A día de hoy, se estima que el 70% de la red del alumbrado público no es eficiente en cuanto a la cantidad de luz. Esto se debe tanto al exceso de luz en algunas zonas como por defecto en otras.

Al igual que ocurre en grandes municipios como en medianos y pequeños, el alumbrado público está centrado en puntos de luz con altos niveles lumínicos. Las lámparas empleadas principalmente son las de vapor de sodio de alta presión en altas potencias y de vapor de mercurio de alta presión, las cuales son altamente ineficientes.  Su ineficiencia se debe a que presentan bajos niveles lumínicos y un mal índice de uniformidad.

Si bien es cierto que la tarea de reducir el consumo energético junto con el aprovechamiento de la luz puede parecer compleja, conocemos varias soluciones. A continuación, veremos varios puntos importantes sobre los que actuar y mejorar la eficiencia energética de dichas instalaciones.

Claves para aumentar la eficiencia del alumbrado

  • Renovación de lámparas: Uno de los puntos principales pasa por la renovación y posterior elección de lámparas mas adecuadas y eficientes. Algunas alternativas pueden ser las de led en detrimento de vapor de mercurio (VM), vapor de sodio de alta presión (VSAP), halogenuros (HM), fluorescentes compactas (FC).

 

  • Adecuación de luminarias: Dependiendo de la finalidad a las que estén destinadas, deberán elegirse aquellas que ofrezcan un mejor rendimiento. Para lograrlo, deben conducir la mayor cantidad de flujo posible hacia la zona que interese, evitando en la mayor medida de lo posible el flujo hacia el hemisferio superior. Así, se minimiza el impacto de la contaminación lumínica.

Además, podemos encontrar ciertos elementos controladores que pueden ayudarnos en nuestra labor:

   Sistemas de regulación y control 

  • Interruptores crepusculares: Dispositivos que permiten conmutar un circuito en base a la luminosidad que haya en el ambiente. Están compuesto por una célula fotoeléctrica que les permite detectar la cantidad de luz natural en el lugar en el que esté ubicado. Por ello, activan o desactivan un relé que estará conectado en la instalación con los elementos de maniobra de encendido-apagado de la iluminación.

 

  • Interruptores horarios astronómicos: Son programadores digitales cuyo funcionamiento está basado en el cálculo automático de las horas de salida y puestas de sol, teniendo en cuenta las coordenadas de la zona geográfica en el que está instalado.

 

  • Reactancias de doble nivel: Este dispositivo permite variar la impedancia del circuito mediante un relé exterior, reduciendo la intensidad que circula por las lámparas. Puede llegar a producir ahorros de un 40% aproximadamente.

 

  • Estabilizadores de tensión: Su función es la de estabilizar la tensión a los niveles nominales de funcionamiento de las lámparas. Impiden el paso de sobretensiones que acortan la vida útil de las lámparas y subtensiones que pueden producir apagones.

 

  • Reductores de flujo: Son instalados en la cabecera de la línea y reducen el nivel de tensión. Estos dispositivos permiten disminuir el flujo luminoso en horas en las que no se precisan niveles máximos de luminosidad.

 

  • Mantenimiento: La limpieza es un factor importante en el mantenimiento de las instalaciones. Resulta necesario realizar programas de limpieza dependiendo de los distintos ambientes y de los niveles de ensuciamiento (contaminación, sales…etc). Otro de los puntos dentro de las labores de mantenimiento es el de la sustitución de lámparas.  Por ello, es recomendable establecer un programa de sustitución en base a la vida útil establecida por el fabricante, con el fin de realizar dicha sustitución antes de que esta llegue al fin de su ciclo.

Compromiso Greening-e

Por todo lo anteriormente mencionado, queda constatado el potencial de mejora de las instalaciones de alumbrado público, que está aproximadamente en un 80% con respecto al total de luminarias instaladas en España. Esto supondría ya no solo un ahorro energético, si no una reducción considerable de emisiones de Co2 y un paso más hacia una energía más limpia.

En Greening-e ofrecemos soluciones que permiten reducir el consumo energético. Nuestra empresa cuenta con numeroso proyectos que apuestan por las energías renovables junto con técnicas de eficiencia energética para lograr dichas reducciones. Si estás interesado en el ahorro energético (y económico) puedes contactar con nosotros para más información.

Noticias Greening-e relacionadas: 

El Gobierno destina 30 millones de euros a actuaciones de eficiencia energética en explotaciones agropecuarias

Inicio de la instalación fotovoltaica de autoconsumo para Mercedes-Benz Parts Logistics